lunes, 16 de julio de 2012

pioggia

Desde que se había levantado de la cama, dándole un beso en la mejilla antes de salir de la habitación que ella no pudo dormir tranquila. Se despertaba a intervalos cortos de tiempo. Se daba vueltas. Tenía sueños inquietantes. No paraba de pensar. No había parado de pensar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario