sábado, 28 de julio de 2012

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Habían discutido otra vez, y había sido mucho más fuerte que las anteriores. Luego de el último portazo y de escuchar cómo ella lloraba amargamente mientras abría la llave de la ducha, tomó las llaves que estaban sobre la mesa y salió a toda prisa del departamento. Bajó las escaleras dejando una estela de furia tras de sí. Salió a la fría noche otoñal y hundió las manos en los bolsillos de su largo abrigo verde musgo. Caminó un par de cuadras sin saber hacia dónde se dirigía, sus pies se movían llevados por la ira, su mente daba vueltas y vueltas tratando de recordar cómo había comenzado este caos. Sabía que hace 2 meses que habían empezado a discutir, por pequeñas cosas, y ahora último todo se había convertido en una especie de confusa bola de nieve arrastrada por mucho tiempo que llevaba dentro de sí los más oscuros pensamientos, llenos de rencor y motivados muchas veces por los celos. Realmente la amaba y nunca había amado a nadie como la amaba a ella, con esa pasión, con ese desenfreno, pero sabía que eso no podía estar del todo bien. La pasión era necesaria, sí, pero eso ya había pasado de pasión a locura enfermiza.

Llegó a la avenida principal y el ruido de los autos, la velocidad y la agresividad propia de los transeúntes amainó la suya. Estaba rodeado de lo que hace un minuto ocurría sólo en su interior, y ahora había un cierto equilibrio de las energías.
Se sentó en una escalera de piedra que daba a la entrada de un viejo edificio. El ritmo imparable de la ciudad que lo rodeaba lo tranquilizaba un poco, pero aún pensaba en muchas cosas, tantas que no podía tomar una sola y separarla del resto; estaba todo revuelto y en realidad no le molestaba la falta de claridad.
De pronto apareció ante sus ojos un bus de color azul oscuro, el cual se detuvo justo frente a donde él se hallaba sentado. ¿De dónde había salido? No lo sabía. Un segundo atrás no había nada donde ahora se había estacionado el vehículo. El resto de los vehículos que pasaban por la avenida dejaron de utilizar la pista donde se encontraba el bus y esto fue lo que más le llamó la atención, porque parecía lo más natural y correcto, y nadie más parecía notar aquella inmensa presencia metálica.
La puerta se abrió y descendió por la escalera un joven de cara amigable, usando unos jeans y un polerón del mismo color que el autobus.
- Buenas noches, adelante por favor - Le dijo mientras le hacía señas para que subiera.
- ¿Yo? - Miró a su al rededor, pero no había nadie.
- Sí, por favor, súbase, escuchamos que necesitaba que lo pasaran a buscar y hemos venido lo más rápido posible.
-No, no. Debe haber alguna equivocación yo no necesito ir a ningún lado, no he llamado a ningún bus. Disculpe.
- No se disculpe, está todo bien y esto no es una equivocación. - Dijo el joven con una sonrisa en la cara - veamos, su nombre es... Gaspar, ¿Cierto?
- S-s-sí - Dijo con dificultad y un poco asustado.
- Bien Gaspar, ¿Se siente usted frustrado, enojado, molesto, iracundo?
- Sí, pero...
- No se preocupe, lo único que debe hacer es subirse al bus y dar un paseo, se sentirá mejor.

Cada vez se sentía más incómodo, pero no sabía cómo reaccionar. El joven del autobus poco a poco se había ido acercando a él y ahora se encontraba a su lado y lo tomaba del brazo guiándolo hacia la escalera del bus.

- Muchas gracias, pero yo... yo tengo que volver a mi casa.
-¿Volver a su casa? No, no. Nada de eso, usted no puede volver a su casa así, ¿Qué va a hacer? ¿Va a seguir discutiendo con Violeta?
-¿¡C-cómo sabe usted de Violeta!? - Intentó zafarse de la mano del joven pero le fue imposible
-Tranquilo, relájese - Sintió un poco de presión en el brazo y ya estaba subiéndose al bus, aunque no sabía cómo. Arriba se encontró con aproximadamente una docena de personas que lo vitoreaban y le daban la bienvenida, y que luego volvieron a lo suyo como si nada hubiese ocurrido.

Se sentó casi por inercia en el asiento más cercano y sintió que se ponían en marcha. Apareció nuevamente el joven de polerón azul y le dijo.

- Mi nombre es Alex, soy el asistente de viaje y este bus se encarga de recoger gente que necesita un paseo para despejar sus ideas. ¿Ve a todas esas personas? Ellos también estaban pasando por un mal momento cuando los recogimos y ahora se están sintiendo mucho mejor. No tiene de qué preocuparse.
- Pero yo me quiero ir, no quiero estar aquí. Discúlpeme, pero todo esto es muy extraño
-Entiendo su preocupación. Pero, relájese, mire por la ventana, duerma un rato, distienda su mente un momento y luego piense en lo que tenga que pensar. Va a ver cómo en un rato más se siente bien.

Las luces del bus se atenuaron y el joven lo dejó solo y se encaminó hacia la parte trasera del bus, donde desapareció tras una cortina.
No entendía nada. Estaba asustado, pero por otro lado se sentía bien ahí. Era como si el tiempo se hubiese detenido y los problemas congelado. Realmente aquí podía pensar con más calma. Quizá hasta podría tomar una siesta como le había recomendado Axel. Se puso a pensar y tratar de recordar hace cuánto que no se podía dar el tiempo de pensar en sus asuntos con calma, y por más que lo intentó no logró recordarlo. Pensó en sus padres, en lo viejos que estaban y cómo le costaba cada día más ayudarlos no sólo en lo económico, sino que también en todo lo que implicaba el diario vivir. Recordó a su hermana y se reprochó por no haber hablado con ella hace dos semanas, quizá debía haber llamado un par de veces, preguntar por los niños, por su cuñado. Pero no, no lo había echo. Aunque insistía en disculparse a sí mismo diciéndose que no había tenido tiempo, sabía que eso no era del todo cierto, y que aunque no lo hubiese tenido, debería haberlo encontrado. Después de todo, era su hermana. Cerró los ojos y cayó en un sueño profundo. Soñó con Violeta. No discutían, sólo se amaban. Flotaban en la inmensidad de la vida, sólo flotaban y eran felices. Le hubiera gustado permanecer en ese sueño eternamente, pero lo mismo que lo hacía anhelar que el sueño nunca llegara a su fin, fue lo que lo hizo despertar de golpe. Tenía que volver a ella. Abrió los ojos y se sorprendió al ver que estaba en la escalera de piedra.

¿Había sido un sueño? ¡Todo había sido un sueño! Se rió solo mientras se incorporaba y emprendía el regreso a casa. ¡Qué sueño más extraño! -Pensó- Y sin embargo, si no hubiese sido por eso ¡no habría reparado en todo lo que he estado haciendo mal!. Caminó lo más rápido que pudo por entre calles y callejones, haciendo sonar bajo sus pies los adoquines de la parte vieja de la ciudad. Los faroles brillaban con un resplandor naranja y el aroma a azahar se paseaba por las callejuelas.

De pronto se detuvo en una esquina. No podía ser. ¿Aún estaba soñando? Reanudó la marcha, pero a paso lento, tratando de dilucidar las facciones del rostro que se aproximaba.

- ¡Buenas noches Gaspar! ¡Saludos a Violeta!

Axel pasó por su lado dándole una leve palmada en el hombro, y luego se alejó, y dobló en una esquina cercana. Gaspar se quedó inmóvil, hasta que un reloj cucú sonó en una casa distante. Las doce de la noche. Era hora de regresar.

ch ch changes

¿La gente cambia? ¿Qué tan difícil es adaptarse al cambio? "Estás cambiada". Hay como un gran revuelo en torno al tema de los cambios, y de repente como que me apesta un poco.
En lo personal, aunque al comienzo pueda parecer que me adapto super bien a los cambios, en realidad los cambios me aterran, lo nuevo me pone nerviosa y es un gran tema para mí. Por eso me da miedo cuando me dicen que estoy cambiada, que ya no soy la misma, porque yo también me doy cuenta que ya no soy la misma, y en realidad nadie es el mismo, todos cambiamos día a día, pero lo que me da miedo es que la gente al rededor también empieza a cambiar o peor aún, empieza a darse cuenta que estos cambios a lo mejor ya no le gustan tanto, y se quiebran las relaciones.
Y aquí entra otro tema muy mío: la culpabilidad. Gosh, de verdad que es un tema crudo para mí, y siempre me siento culpable por todo, hasta por la tontera más insignificante. Entonces me empiezo a sentir culpable por cambiar y que estos cambios a lo mejor no le sean del todo agradables a los que me rodean.
Pero no sé, en realidad necesito sentir que estoy haciendo las cosas bien, es lo único que necesito en estos momentos, como un reforzamiento positivo, para poder seguir con los cambios, con todo el pagüer posible.

eso no se borra

Tengo serios problemas decidiéndome por "los favoritos", es decir, color favorito (Aunque debo reconocer que por fin me he decidido por uno: el morado), comida favorita, canción, banda, etc., pero puedo decir tranquilamente (y orgullosamente también) que mi película favorita es "Los amantes del círculo polar" Ya no recuerdo hace cuántos años la vi por primera vez, debe haber sido por ahí por el 2006 (Yeah, a long time ago) y la amé. Si hay algo que me agarra en las películas y las series son los buenos diálogos, me preocupo mucho de eso, hay pocas películas que tengan poco diálogo y que me gusten y haya encontrado que son una maravilla (Como por ejemplo, Blade Runner), y para llevar el título de mi película favorita, esta tiene que contar con buenos diálogos. Frases que ocupo de repente en la vida, como "Nunca había tenido el corazón tan rojo" o "Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande..." o "¿Cómo acabará este viaje?" me identifican tanto en diferentes momentos. Durante toda la película se puede escuchar frases como esas, acompañados de una fotografía que personalmente me encanta, y una música que le queda perfecta.
La trama se basa en las casualidades, para ser más exactos, de las casualidades que toman lugar en la vida de Ana y de Otto, unos niños que son compañeros de colegio, pero cuyas vidas se unen cuando la mamá de Ana (que enviuda a causa de un accidente de auto) y el papá de Otto, recientemente separado, comienzan una relación amorosa la cual los lleva a vivir juntos. Otto se enamora de Ana y deja a su mamá para irse a vivir con "su nueva familia" para poder ver a Anna todos los días. Acontecen un montón de cosas que no voy a relatar, pero entre casualidades y acontecimientos varios, se cambia de escenario (España) a Finlandia, específicamente a un lugar llamado Círculo Polar, donde en una determinada época del año, no se pone el sol (y es hermosísimo) y de ahí el nombre de la película. Una historia de amor linda como ella sola, con frases de ser repetidas una y otra vez, mágica, y para mí, inigualable <3

nota: por el momento no puedo subir fotos, porque blogger anda taimado, prontamente la agregaré :)

jueves, 26 de julio de 2012

un sueño y un presagio


Ahí estaban de nuevo los dos. Ella se había ido a la cama y comenzó a llamarlo medio despierta y medio dormida, algo le impedía despertar del todo y llamarlo a viva voz. Siguió balbuceando su apodo entre sueños hasta que sacó fuerza y comenzó a llamarlo más fuerte, hasta que él pudo oírla.

¾     ¿Puedo acostarme contigo? –Dijo cuando por fin pudo articular bien las palabras. Él guardó silencio por un momento.
¾     Sí, claro –Dijo al fin.

La muchacha trató de levantarse pero no tenía muchas fuerzas, no lo comprendía, ¿Qué era esta fuerza que le impedía hablarle claramente y hasta acercarse a él? Ella quería levantarse e ir a acostarse con él, pero sus piernas parecían no responder del todo. No pudo decírselo, pero fue como si él hubiese estado leyendo su mente y se acercó a ella. Corrió las sábanas y las frazadas y la levantó de la cama, y la cargó entre sus brazos llevándola hasta la suya.
Se sentía segura a su lado, y le gustaba sentir su aroma, su piel, su respiración sobre su cuerpo que ahora sentía tan frágil. Él la atrajo hacía su cuerpo y comenzaron a besarse. Era una sensación indescriptible, y sentía que no se había sentido así hace años.
Pero no se sintió así por mucho tiempo más, pues no estaban solos. Había un gato sobre la cama, y de alguna forma sabía que no era su gato, aunque de apariencia fueran iguales, si no que la presencia de otra persona con los mismos ojos. Tal vez hasta con la misma indiferencia de un felino. Una criatura que tenía plena consciencia de lo que provocaba en ella y tomaba un poco de ventaja de esto. Ella ya no lo quería allí, pero él seguía teniendo un cierto poder que hacía que su cuerpo actuara de otra manera y abrazara al gato. Sabía que no le haría más que daño y que continuaría sufriendo el riesgo de que la arañase mientras estuviese allí, pero aún era muy débil como para dejarlo ir. También se hallaba en la cama, junto al gato, su propia inseguridad, personificada en una tez pálida como la suya, unos ojos castaño intenso, una larga cabellera ondulada color castaño oscuro y unos labios rojos carnosos. La inseguridad era seductora, y la muchacha tuvo miedo de que ésta engatusara al muchacho que yacía durmiendo junto a ella, que lo alejara y que lo perdiera para siempre. La Inseguridad era a la vez la personificación de todo lo que ella jamás quería ser, y sin embargo, parecía querer en secreto tener la confianza en sí misma que al menos aparentaba tener aquella figura. Muchas veces antes la había enfrentado y se había dicho a sí misma que algo de tristeza debía esconderse tras esa fachada exitosa, pero aún así había algo de su seguridad que ella hubiese deseado tener. El poder de la inseguridad la debilitaba aún más, pero no supo qué hacer, así que cerró los ojos y esperó que la luz del alba llegara pronto y la hiciera despertar.

Cuando despertó no había nadie a su lado, más que su gato, que esta vez sí era el verdadero. No estaba el muchacho, ni la inseguridad, pero sabía que todo iba a estar bien. Un poco de luz se filtraba por las cortinas, y hacía mucho frío. Ese día se sintió mucho mejor que el anterior.

martes, 24 de julio de 2012

faith*fate

un día ya no habrá más culpa, ese día voy a brillar con todo mi esplendor :)
tranquilidad. paciencia. tiempo. todo a su tiempo.

lunes, 16 de julio de 2012

pioggia

Desde que se había levantado de la cama, dándole un beso en la mejilla antes de salir de la habitación que ella no pudo dormir tranquila. Se despertaba a intervalos cortos de tiempo. Se daba vueltas. Tenía sueños inquietantes. No paraba de pensar. No había parado de pensar.

domingo, 15 de julio de 2012

"¡Me enamoré!" (?)


He llegado a la creencia de que existen principalmente dos formas de enamorarse.

El primer tipo al cual me voy a referir creo que es el más común, o al menos es del que más podríamos tener consciencia. Se trata de un enamoramiento al que uno “le da un empujoncito”. Se comienza con la atracción normalmente física, es la típica historia de “qué lindo él (o ella)… me gusta…”, etc., que si todo sale bien para nosotros sigue con los encuentros, los besos y demases y luego con una relación. El enamoramiento se da después de la atracción física, incluso puede llegar a darse una vez establecida una relación “seria”. Es de cierta forma un poco más consciente porque al tener la atracción física y comenzar a salir, empezar una relación, y todo lo que ello implica, viene el enamoramiento, pero en un principio sólo fue atracción física.

Luego tenemos el enamoramiento inconsciente. Ese enamoramiento que en una primera instancia no se da por el físico, sino por la personalidad de la persona, por los gustos en común, por el tiempo compartido, por el interés genuino, y sin ninguna doble intención, por lo que el otro está diciendo, por poner completa atención en lo que la otra persona te cuenta, sus experiencias de vida, sus sueños, sus metas, etc.  Este enamoramiento no se busca como a veces puede ocurrir en el otro caso, y a veces uno tarda un poco en darse cuenta de lo que siente, pero a mi modo de verlo, se podría decir que es más auténtico, porque uno no espera llegar a enamorarse de la persona, uno no piensa “tengo una relación así que tarde o temprano me enamoraré”, más bien uno se sorprende un día pensando en esa otra persona de una forma en la que jamás había pensado.

Creo que el primer tipo es más común y también que es el que conduce a más decepciones. Pero creo también que como el primer tipo se da comúnmente ya iniciada una relación es menos probable que el enamoramiento no sea correspondido, mientras que al enamorarnos de alguien con quien no tenemos una relación amorosa, las probabilidades que la otra persona no se sienta de la misma manera con nosotros, pueden ser más altas.

Pero, es imposible que alguien nos asegure un "éxito rotundo" en lo que a relaciones respecta, la vida tiene demasiadas vueltas y cuando menos te lo esperes te puede sorprender. Mientras tanto, seguiré inventando teorías locas como esta mientras vaya en la micro, riéndome de mis locuras y contándoselas a unos cuantos y publicándolas aquí J

Nota: Siento que esta entrada tiene una redacción de mierda, pero no sé cómo arreglarla y me siento dispersa, y de todas formas, la quiero publicar xD

miércoles, 4 de julio de 2012

g.-



Sobre mis párpados vela
el gallo de la madrugada,
sobre el péndulo que la vigilia mueve.
Tus rotundas palabras, tu cortante gesto
son el gélido viento que silba
por las rendijas de mi pensamiento.
Y es tan grande la tristeza que hoy siento...
Aléjate espejismo del amor eterno,
sólo eres literaria veleidad.
Ni al peregrino das posada
ni al sediento agua
ni al que ansía saber muestras la verdad.
Detesto el tiempo, la ansiedad lamento.
Descansar sólo quiero, junto al calor del fuego,
Me amarro al momento, y lo único que poseo,
con los hombres azules irme al azul desierto.
Es lo que hoy deseo, y a ti te deseo
que de cascabeles, pífanos y timbales
se alegre tu camino.
Nunca te sea adverso el destino.
Que encuentres en tu vida
amigos diáfanos y entretenidos.
Sobre mis párpados velas,
frágil ave de la madrugada.
Eres péndulo que en la vigilia hiere.
Tus cortantes palabras, tu rotundo gesto
son el gélido viento que silba
por las rendijas de mi pensamiento.
Y es tan honda la nostalgia que hoy siento...
Aléjate espejismo del amor eterno,
sólo eres literaria veleidad.
Ni al peregrino das posada
ni al sediento agua
ni al que ansía saber muestras la verdad.
Somete el tiempo apagará el lamento
bajo un límpido cielo al calor del fuego.
Me acojo el momento y lo único que deseo
es con los hombres azules
irme al azul desierto.
Es lo que hoy deseo.
Y a ti te deseo que encuentres tu camino.
Es lo que hoy te deseo y lo que hoy te escribo.

Nuevos hábitos

Así como se pueden escribir propósitos a cumplir al comienzo de un nuevo año, he decidido emprender dos (por ahora) nuevos hábitos.
El primero es algo que leí en este este sitio y me gustó la idea así que la quise adoptar. Se trata de el libro número 1: El libro/cuaderno de agradecimiento. Me pareció demasiado lindo, muy buena idea la de escribir cualquier cosa por la que estemos agradecidos, desde las más pequeñas hasta las más grandes, porque siempre hay algo por lo que estar agradecido. Es algo bastante optimista, una actitud que hace un tiempo comencé a tratar de practicar, sobretodo desde que me enseñaron los principios del reiki, pero no había pensado lo importante que era dejar un registro de este agradecimiento, así que a partir de ahora voy a ver qué tal me va con eso.
El segundo hábito es escribir a lo largo de cada mes de ahora en adelante las cosas que considere como un aprendizaje importante. Este aprendizaje puede ser obtenido de lo académico, del diario vivir, de los demás; lo que sea que considere que marca un hito importante dentro de mi vida y que me ayude a construir quien quiero ser de ahora en adelante.
Tengo un par de proyectos más en la mente pero no los voy a materializar por ahora porque siento que aún no es tiempo de sacarlos del horno, un paso a la vez.

Por otro lado, con la nueva fórmula floral que comienzo mañana, comenzaré a poner énfasis en ese proceso nuevo: amor puro y perdón. Una vez que ya he sacado la mayor parte de mis rabias y resentimientos, es hora de dar paso al perdón y al amor que curará, si bien no todo ni por completo, todo lo que sea posible.

El primer aprendizaje que ocupará mi lista del mes de Julio (aunque esa lista no la vaya a publicar aquí, quiero compartir el primer punto) será el siguiente: "Está bien enojarse, sentir rabia, rencor, odio; siempre y cuando después se le abra paso al amor y al perdón"

Buenas noches =)

think about it


Ya no se trata de lo que las máquinas hacen por nosotros, sino de lo que nosotros hacemos por ellas.

martes, 3 de julio de 2012

~
"Words, like nature, half reveal and half conceal the soul within"
~

lunes, 2 de julio de 2012

..but I see no harm


Una breve historia


Las cenizas revoloteaban alrededor de su cuerpo, bailando, como si se regocijaran con aquel momento, mientras él observaba el panorama fumando un cigarro.
Era un espectáculo un tanto hermoso y un tanto horroroso, pero no se podía negar que él tuviera una visión privilegiada y que en cierta forma fuese casi una demostración artística.
Su mente empezó a viajar hacia el pasado, al comienzo, cuando todas  las cosas que ahora ardían frente a sus ojos aún conservaban una temperatura que se hallaba lejos  del punto de ignición y la gente aún podía “disfrutar” de ellas.
Las cosas se habían vuelto contra la gente, no de una manera literal, pero sí habían tomado parte de la vida de los humanos. Poco a poco se habían ido adueñando de la cotidianidad y habían convertido al ser humano en un ser cerrado que ya casi no compartía con sus pares de manera “real”. Llegado un punto crítico, las autoridades decidieron tomar cartas en el asunto y quemaron las cosas. Sí, así de simple. No hay mucho que decir al respecto, más que enumerar parte de los objetos incinerados. Computadores, celulares, televisores, reproductores de música. Quemaron todo eso y más. Quemaron todo lo que alejaba a la gente, todo lo que encerraba a la gente en sí misma, todo lo que hacía que la gente no hablara. Lo quemaron todo pero la gente ya no volvió, porque ya no sabían desenvolverse en un mundo privado de estos objetos. La gente había quedado ciega, sorda y muda. Incapaces de ver el mundo que los rodeaba porque ya no tenían una pantalla que se los mostrara. Incapaces de oler las flores porque no tenían una cámara para sacarle una foto. Incapaces de escuchar una pieza de música en el teatro de la ciudad, porque no tenían puestos sus audífonos. Incapaces de conversar con su vecino cuando se encontraban en la calle porque no tenían sus teléfonos. La gente se murió por dentro, se volvió frágil y volátil, y de la nada salió una ventisca que los apagó a todos como simples aparatos electrónicos. Uno por uno. Sus interruptores les indicaron que ya no había nada que hacer. Y allí estuvo él para verlo. Ya no hubo más gente como ellos, se apagaron para siempre y creció nueva gente. Crecieron como árboles y poblaron la Tierra otra vez, sin saber jamás sobre la gente que existió alguna vez y que se extinguió porque se les atrofió lo más humano que llevaban dentro de sí.

:)


[Escribí esto hace poco más de un año, y lo publiqué en mi antiguo blog. A los pocos días conocí a alguien que creí que podía materializar este anhelo..]


Voy a entrar en tu vida en silencio, lo más sigilosamente posible, para que no te despiertes de tu sueño de juventud. Voy a abrir despacito la puerta, voy a observar todo lo que haya a nuestro alrededor. Sí; puedo sentir el calor del sol entrando por tu ventana. Ahí estás durmiendo plácidamente como un bebé, y me provoca besarte con locura, pero debo mantener la calma para no asustarte. Traigo una maleta llena de flores, traigo sueños, traigo caricias, besos, llamadas de buenas noches y miradas de buenos días, traigo mis manos para sostenerte, para construir nuestro mundo, también traigo nubes, y palabras de apoyo para momentos difíciles, locura para las noches de verano y cordura para cuando sea necesario. Dejo mi maleta con infinitos elementos para mi estadía en tu vida, a un lado, sin hacer ruido.
Ahora recorro el espacio, tomando consciencia de mi propia existencia y de la de lo que me rodea, el aire es tibio, cada átomo me abraza acogedoramente.
Llego a tu lado, me siento en el borde de tu cama, y te contemplo como si fuera la primera vez, porque siempre es necesario volver a las sensaciones de la primera vez, para mantener vivas las emociones y los sentimientos, y así permanezco por varios minutos; me pierdo en ti, porque mantengo mi capacidad de asombrarme con cada pequeño detalle tuyo que descubro cada vez que te miro detenidamente. Me gusta. Me gusta perderme en ti, porque me gustas.
Después de observarte por tantos minutos, quisiera seguir haciéndolo eternamente, pero despierto y muevo mi mano lentamente y la poso en tu mejilla, y te acaricio suavemente, casi sin tocarte.  Tu piel despierta mis más profundas ansias de amarte con todas mis fuerzas. Quizás nunca imaginé tenerte en mi vida, y tal vez eso es lo que ahora me mueve a quererte en ella, la idea de tu silueta apareciendo en mi vida de improviso y con ganas de quedarse. Estás despertando, y entonces me hago un espacio en tu cama, a tu lado, y me acuesto con mi cara hacia la tuya, para que cuando abras tus ojitos, me veas a tu lado. Y así ocurre, y entreabres los ojos para encontrarte con los míos, esbozas una sonrisa, y acaricias mi mejilla. Todo es perfecto, nos abrazamos, y soñamos juntos nuestro sueño de juventud, todo el tiempo que tenga que durar.

888

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Ideas are bulletproof
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domingo, 1 de julio de 2012

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- Yo no sé si estábamos muy locos o muy enamorados.
- ¿Cuál es la diferencia?

Domingo disfrazado de Sábado.

¿Vamos a dar una vuelta?


"Así que me dio un vuelco... la vida"
                                   
Normalmente lo único que me ayuda a poner en orden mis ideas es escribirlas, pero últimamente no sé qué me pasa, por más que escriba, que ordene, que exteriorice, no logro ordenar mis prioridades, mis sentimientos, está todo mezclado y no sé cómo desenredar esta madeja de sentimientos con pensamientos incrustados.

Realmente soy una encaprichada, osea, cuando se me mete algo en la cabeza me cuesta mucho sacarlo de ahí. I mean, ¿En qué mierda cambian las cosas que le diga o no le diga? Nada. Cómo si fuera a despertar de algún estúpido estado de adormecimiento prolongado, cómo si fuera a tratar de persuadirme. No lo ha hecho antes, no tiene por qué hacerlo ahora. Y soy tan mentirosa con la única persona a la que no le tengo que mentir.

Y por otro lado está esa incansable idea que me ronda por las noches, durante el día, a cualquier hora que se lo proponga: La búsqueda de algo que realmente me gustaría más. ¿Se puede estar enamorada de una idea? Yo creo que sí. Y también creo que es muy probable que si "materializara" esa idea tal vez me daría cuenta que era mejor que siguiera siendo una idea. No sé, pero supongo que nunca lo sabré con certeza.

Aunque no llegue a nada, o al menos no por ahora, me gusta escribir así tan periódicamente. Lo había olvidado, lo había dejado de lado, igual que la lectura y de a poco empecé a recuperar ambos hábitos y sé que me hacen muy bien y me ponen contenta. Y a pesar de estos pequeños tropezones e ideas un poco tristes que tengo a veces, particularmente por las noches, las cosas han estado maravillosamente bien en mi vida. Supongo que no hay nada de malo con suprimir lo que te hace daño. Sé que no es eterno, y algún día le hablaré para decirle porqué me alejé y le diré que no podía ser de otro modo y que después de todos estos años tratando de protegerla, tenía que empezar a protegerme a mí. Nadie puede hacerlo mejor que yo, ni todo el amor de los que te rodean puede protegerte si no lo quieres. Nadie puede.


Estoy feliz que los días de malestar físico se hayan ido. Me acuerdo de que me dolía todo, que no quería mi cuerpo, que lo único que quería era desaparecer. Recuerdo el pánico, y no sé cómo pude mantenerme así tanto tiempo, pero agradezco que esa luz me ayudara a salir del hoyo en el que estaba, creo que nunca terminaré de sentirme tan agradecida, y feliz de que sea parte de mi vida. Tengo tanto por lo que estar agradecida, tengo tanto para ser feliz, y realmente lo soy, en serio, lo soy! Y estar triste de vez en cuando es parte de la felicidad, y sé que a veces se puede tomar como algo malo, pero no tiene nada de malo, porque si nunca estuviéramos tristes  no apreciaríamos el sentimiento de alegría, alivio y regocijo que viene después. Estoy feliz de sentir pena a veces, de sentir rabia contra lo que no fue, de sentir miedo a perderte, estoy feliz de sentir. Estoy feliz de estar viva. Estoy feliz.

It is funny how some things change and others still the same

Yeahp. Así de simple, no tengo mucho que agregar al respecto, porque a lo largo de casi un año hay cosas que han cambiado tanto y otras que han cambiado tan poco. Me puse a escuchar canciones que cuando las escuchaba hace unos meses atrás me producían una sensación muy diferente, y me puse a pensar en como la estructura de las cosas no ha cambiado para nada.
No voy a dedicar una entrada para analizar esa situación ni para empezar a desquitarme ni nada por el estilo, sólo me parece notable el hecho de que a pesar de que todo sigue igual, mis sentimientos no son los mismos.
Sé que quiero aclarar las cosas, pero es difícil con tan poca disponibilidad
Eso.
Shitty thing, no sé qué más agregar xD