| "Así que me dio un vuelco... la vida" |
Normalmente lo único que me ayuda a poner en orden mis ideas es escribirlas, pero últimamente no sé qué me pasa, por más que escriba, que ordene, que exteriorice, no logro ordenar mis prioridades, mis sentimientos, está todo mezclado y no sé cómo desenredar esta madeja de sentimientos con pensamientos incrustados.
Realmente soy una encaprichada, osea, cuando se me mete algo en la cabeza me cuesta mucho sacarlo de ahí. I mean, ¿En qué mierda cambian las cosas que le diga o no le diga? Nada. Cómo si fuera a despertar de algún estúpido estado de adormecimiento prolongado, cómo si fuera a tratar de persuadirme. No lo ha hecho antes, no tiene por qué hacerlo ahora. Y soy tan mentirosa con la única persona a la que no le tengo que mentir.
Y por otro lado está esa incansable idea que me ronda por las noches, durante el día, a cualquier hora que se lo proponga: La búsqueda de algo que realmente me gustaría más. ¿Se puede estar enamorada de una idea? Yo creo que sí. Y también creo que es muy probable que si "materializara" esa idea tal vez me daría cuenta que era mejor que siguiera siendo una idea. No sé, pero supongo que nunca lo sabré con certeza.
Aunque no llegue a nada, o al menos no por ahora, me gusta escribir así tan periódicamente. Lo había olvidado, lo había dejado de lado, igual que la lectura y de a poco empecé a recuperar ambos hábitos y sé que me hacen muy bien y me ponen contenta. Y a pesar de estos pequeños tropezones e ideas un poco tristes que tengo a veces, particularmente por las noches, las cosas han estado maravillosamente bien en mi vida. Supongo que no hay nada de malo con suprimir lo que te hace daño. Sé que no es eterno, y algún día le hablaré para decirle porqué me alejé y le diré que no podía ser de otro modo y que después de todos estos años tratando de protegerla, tenía que empezar a protegerme a mí. Nadie puede hacerlo mejor que yo, ni todo el amor de los que te rodean puede protegerte si no lo quieres. Nadie puede.
Estoy feliz que los días de malestar físico se hayan ido. Me acuerdo de que me dolía todo, que no quería mi cuerpo, que lo único que quería era desaparecer. Recuerdo el pánico, y no sé cómo pude mantenerme así tanto tiempo, pero agradezco que esa luz me ayudara a salir del hoyo en el que estaba, creo que nunca terminaré de sentirme tan agradecida, y feliz de que sea parte de mi vida. Tengo tanto por lo que estar agradecida, tengo tanto para ser feliz, y realmente lo soy, en serio, lo soy! Y estar triste de vez en cuando es parte de la felicidad, y sé que a veces se puede tomar como algo malo, pero no tiene nada de malo, porque si nunca estuviéramos tristes no apreciaríamos el sentimiento de alegría, alivio y regocijo que viene después. Estoy feliz de sentir pena a veces, de sentir rabia contra lo que no fue, de sentir miedo a perder
No hay comentarios:
Publicar un comentario